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Ritratto della Contessa Cornelia Rossi Martinetti, dipinto da Francois Baron Gerard, eseguito nel 1812 ( Christie's New York) El palacio se construyó según la voluntad del Conde Giovanni Rossi en la primera mitad del siglo XVIII. Como cuentan las crónicas de aquella época, el Conde “edificó en el Barrio de San Agustín el palacio más bonito de Lugo en el área de cuatro casa demolidas, en frente del Monasterio de las monjas Agustinianas”. El palacio, en la mitad del pasado siglo, fue comprado por una familia hebraica y luego el edificio fue dividido en diferentes viviendas, hasta llegar al año 1952, cuando fue convertido en hotel. Desde entonces la estructura ha sido siempre administrada con inmutada pasión por la familia Nostri.

Aquí nació el 20 de enero de 1781 la Condesa Cornelia Rossi Martinetti que, como recuerda la placa en la entrada del edificio, “...de familia noble lughese, fue una huésped genial y deseada que dio hospitalidad a los hombres más ilustres del siglo, no sólo italianos, sino también europeos”. Y de hecho, la Condesa, después de su matrimonio con el ingeniero Giovanni Battista Martinetti de Bolonia, hospedó en sus casas, especialmente en aquellas de Bolonia y de Roma, uno de los más importantes salones literarios de los primeros años del siglo XIX. Fueron sus huéspedes personajes tan importantes como Giacomo Leopardi, Ugo Foscolo (que la cantó como sacerdotisa de la palabra que refina las almas, en el poema “Las Gracias”), Antonio Canova, Gioacchino Rossini, Vincenzo Monti, George Byron y muchos más. Leopardi habló de ella como de “la mujer más amable que hay en Italia”. Foscolo, enamorado sin esperanza, la definió como “la mujer más peligrosa que he encontrado en mi vida” estupefacto (sin razón) de “su triste suavidad y de aquellos ojos hermosos bajo dos cejas de seda negrísima”.
Definida “Diosa” de Monti, “Venus morena”, “Hermosa Hechicera” de sus numeros huéspedes en su jardín de Bolonia, el juicio de su amiga Lady Sidney Morgan se le adapta muy bien: “Hermosa, espiritual, incluso muy sabia”. “...el turista o el viajero que llega en Lugo y alberga en el Ala D’Oro, podrá ser seducido por esta figura femenina y volver atrás en la atmósfera de aquel tiempo, pasando por los recuerdos de la historia de Cornelia Rossi Martinetti, mujer noble de Lugo que supo interpretar con gracia e inteligencia su papel cultural en la sociedad europea entre los siglos XVIII y XIX. Por lo tanto, es razonable imaginar que en los ambiente del Ala D’Oro resuena el antico esplendor del palacio de los Condes Rossi, y el placer para conversar, junto a la muy amable hospitalidad puede representar la continuidad con la mejor tradición de Lugo y simboliza no sólo los cambios, sino también el antico enlace que pone en contacto pasado y presente”.
(de “Cornalia Rossi Martinetti, una muy amable mujer de Lugo entre la edad de Napoleón y el Risorgimento”, L. C. Montanari).